Las Fronteras del Sueño Por Petry Casero Mora

El Convento Encantado de Olivenza Por Jose Manuel Frías

Una Ruta de Misterio Por José Manuel García Bautista

Los Cuadros Malditos de Bruno Amadio Por Miguel Ángel Segura

Aquella casa de la calle Torneos Por Jose Manuel García Bautista

Comunicación con el Más Allá (I) Por María José Pérez Jover

Hipnosis ¿El origen de lo paranormal? Por Miguel ángel Segura

Los Misterios del Panteón de Los Guijarro Por Petry Casero Mora

Cuando la Muerte llega Por Fran Recio

El Fantasma del Banco de España Por Jose Manuel García Bautista

La Comunicación con el Más Allá (II) Por María José Pérez Jover

Espectros de La Villa y Corte Por José Manuel García Bautista

La Comunicación con el Más Allá (III) Por María José Pérez Jover

Jugando con la Muerte Por David Cuevas

Ouija. Maldición o ejercicio mental Por Fran Recio

Un Poltergeist Aterroriza a una familia gaditana Por José Manuel García Bautista

La Comunicación con el Más Allá (IV) Psicofonias Por María José Pérez Jover

¿Existen realmente los amigos invisibles? Por Elena Parejo

Las E.C.M. en los niños Por José Luis Giménez

La "Dama Blanca" del sur portugués Por José Manual García Bautista

La Comunicación con el Más Allá (V) Por María José Pérez Jover

Torre Salvana: El Castillo del Infierno Por Miguel ángel Segura

El Aura Humana (1ª parte) Por José Luis Giménez

El Misterio del Antiguo SANATORIO DE ALFAGUARA Por Mado Martínez

La Comunicación con el Más Allá (VI) Por Maria José Pérez Jover

La Niña Milagrosa en estado de coma Por Marisol Roldán Sánchez

La Comunicación con el Más Allá (VII) Por María José Pérez Jover

La Catedral-Fortaleza de Sigüenza Por Grupo Alpha

Visita al Sanatorio Abandonado de La Marina Por Grupo Alpha

Fantasmogénesis Por José Manuel García Bautista

¿Se pasea el espectro de un templario por un célebre CASTILLO MURCIANO? Por David Cuevas

Monasterio de Monsalud Por Grupo Alpha

Más allá del miedo... La belleza tras la muerte (1ª Parte) Por Marisol Roldán Sánchez

La Tumba Milagrosa Por Carlos soriano

Más allá del miedo... La belleza tras la muerte (2ª Parte) Por Marisol Roldán Sánchez

Luis Antonio Gasparetto: más allá de los sueños…Por José Manuel García Bautista

Evidencias históricas de la videncia Por Marisl Roldán Sánchez

La Curva maldita de los Gitanos Por Marisol Roldán Sánchez y José Antonio Roldán Sánchez

El Aura Humana (1ª parte)

Por José Luis Giménez

Desde la antigüedad, el hombre se ha preguntado a qué era debido cierta luminiscencia corpórea que podía ser observada en determinados personajes de gran relevancia, sobre todo en aquellos considerados de procedencia divina. Así, ya en el antiguo Egipto, podíamos observar como determinadas figuras de diosas o dioses, eran representados con una especie de aureola en la parte superior de la cabeza, tal seria el caso de la diosa Sekmek. Esta cualidad se fue manteniendo con el paso de los tiempos, y en todas las culturas conocidas, podremos observar como dicho fenómeno se sigue representando en los distintos grabados y pinturas, donde a determinados personajes de tipo religioso y espiritual, como Buda, Mahoma, Moisés y sobre todo Jesús, por poner un ejemplo, son representados con un fulgurante halo de luz, que les rodea la cabeza.

¿Pero, por qué ocurre ese fenómeno?, ¿qué es el aura?

 El aura siempre ha sido un tema de polémica y debate, ya que los estudiosos del tema no han llegado a ponerse nunca de acuerdo en su composición ni en el origen de su procedencia, lo que ha motivado dispares opiniones, si bien está generalmente aceptada la existencia del fenómeno, el cual ha sido objeto de exhaustivos estudios por parte de la comunidad científica, a fin de encontrar la explicación a la visualización de un fenómeno que parecía reservado a individuos con la capacidad de clarividencia, o a personajes religiosos en estado de trance místico.

 El campo de fuerza energético del aura humana es producido por las distintas vibraciones y frecuencias, que emanadas de nuestro cuerpo, a través de los distintos puntos energéticos o Chakras (en sánscrito significa rueda; y su descripción se correspondería con las emanaciones de energías, destinadas a controlar el caudal y configuración que el sistema cuerpo-mente necesita, estando dicha energía compuesta de una materia sutil, la cual se hace imperceptible al ojo humano no experimentado), se manifiesta mediante una gama de  emanaciones lumínicas de una frecuencia de espectro ultravioleta, por lo que generalmente, no es perceptible a la visión humana, exceptuando a aquellas personas que manifiestan poseer cierta facultad de clarividencia y que se podría relacionar con un determinado tipo de plasticidad de dichos individuos en el cristalino del ojo. A este respecto, y como ejemplo ilustrativo, podríamos comprobar como los bebes y algunos niños de corta edad, son sensibles a estas manifestaciones, cargadas de luminosidad y colorido, de las personas que se encuentran a su alrededor, así como del resto de los seres vivos, y que no es otra cosa que lo que se da en denominar el aura.

Continúa en Revista Digital Clave7- nº7, Junio 2011, Año II

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Fotografía: Marcos Valero