Chamanismo por José Luis Giménez

El Baile de Brujas por Domingo García Barbuzano

Tradición Santera Yoruba-Regla e Osha Por Juan Luis Díaz

CHAMANISMO

Por José Luis Giménez

EL CHAMÁN

Hace miles de años, desde que el espíritu fue revelado al hombre, en todas y cada una de las culturas surgidas en la Tierra, han existido determinados personajes cuya existencia ha estado más cercana al mundo esotérico y extrasensorial, que al físico.

Se trata del chamán o shamán, una expresión derivada del vocablo inglés “Shah – man” y que tiene su origen en la tribu de los Tungus de la Estepa Siberiana.

La figura del chamán ha sido sistemáticamente encasillada en facetas que se verían correspondidas con las actividades de los hechiceros, brujos, magos, videntes, mediums, curanderos e, inclusive, como individuos pertenecientes a la casta sacerdotal.  Y si bien a veces ha realizado tales facetas, lo cierto es que la identidad del chamán va más allá.

El chamán puede poseer algunas o todas las características de las facetas mencionadas, pero lo que realmente caracterizará al chamán o shamán, será su capacidad de acceder a un estado alterado de la consciencia, el cual le posibilitará transitar entre dos mundos: el físico o cotidiano, y el mundo espiritual.

 Masculino o femenino, y a través de su preparación iniciática, el chamán, será quien poseerá mayor capacidad de contactar con el mundo de los espíritus. Ya sea en un mundo superior o en el mundo interno del ser, donde sabrá actuar como maestro o guía del inconsciente, llevando a cabo las mayores experiencias extáticas. También será capaz de guiar a los espíritus desencarnados hacia la “luz eterna”.

El chamán accede al estado alterado de consciencia a través de diferentes medios proporcionados por la madre Naturaleza, como son el consumo de yerbas y hongos, (ayahuasca, peyote, etc.) o también a través de la utilización de máscaras y la aplicación de sonidos, música, o toda una serie de rituales y danzas. Pero además, el chamán utiliza otros aspectos de carácter esotérico, –conocimiento de lo interior- que será el eslabón que le mantendrá en contacto permanente con su guía interno o espíritu protector.

Esta faceta será la más trascendente, pues todo aprendiz de chamán precisará no sólo de la guía y aprobación del maestro chamán, sino que será menester la aprobación transpersonal de su guía interno o espíritu protector, quien realmente lo capacitará como tal.

A través de su facultad de adentrarse en el mundo espiritual, el chamán,  conseguirá transformar todo el poder o conocimiento adquirido en el plano sutil, en las acciones o terapias apropiadas para el mundo físico. Así, dichas acciones o terapias, podrán consistir en diversas actividades tales como: ejecución de música, percusión de tambores, talismanes, y desarrollo de determinadas creaciones artísticas.

El chamán es llamado a serlo, tiene que sufrir una ruptura o muerte con el yo anterior, para que, después de su autocuración, pueda percibir la llamada e iniciarse en los ritos, o adquirir los conocimientos esotéricos que le llevarán a su nuevo estado. No es una tarea fácil, aunque la iniciación y el aprendizaje actual han evolucionado con respecto a otros ritos e iniciaciones antiguas.

Continúa en Revista Digital Clave7 nº9, Octubre 2011 Año II

Descargar número completo

Fotografía: Marcos Valero