El descuartizador de Cádiz Por Cristína Álvarez Soto

Coches Malditos o con gafe Por Marisol Roldán Sánchez y José Antonio Roldán Sánchez

Coches Malditos o con gafe

Por Marisol Roldán Sánches y Jose Antonio Roldán Sánchez

Cuando la explicación no basta para explicar el desastroso azar de continuados accidentes en un mismo automóvil, sin motivos aparentes, se empieza a hurgar en la superstición. Es el caso del coche con el que se mató James Dean o en el que murieron los Archiduques de Austria.

Algunos accidentes jamás debieron ocurrir, como el asesinato del mafioso Giuseppe, encontrado dentro de un taxi. En él se creó una leyenda de espectros y maldiciones. Pero había coches malditos creados para servir de última morada a su conductor. Y aunque los presagios fatídicos y oníricos antecedieron a sus constructores, la tragedia no se pudo evitar. Así le ocurrió al constructor de coches Ettore Bugatti, que jamás se recuperó de la muerte de su hijo, sobre todo porque había soñado con ese accidente. Pero si hablamos de coches gafados, tenemos que tener en cuenta que también sus portadores lo están mientras lo conducen. Tal parece ser el caso del piloto español Carlos Sainz, cuyos últimos fracasados kilómetros fueron producto de lo insólito. Los locutores no paraban de hablar de su mala suerte, porque no encontraban otra explicación.

Continúa en C7 nº14 Agosto 2012 Año III

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Fotografía: Marcos Valero